TRANSLATE WEBSITE



15.7.13

LA SEXUALIDAD EN LOS ANIMALES ll

Homosexualidad y bisexualidad
La homosexualidad es común entre mamíferos, aves o insectos, y se ha observado hasta en 1.500 especies y documentado en 500 de ellas. Al parecer, se trata de una conducta normal durante la infancia de los animales, o una manera de hacer las paces tras una pelea, como los chimpancés o los macacos de cara roja. Las chinches almacenan el esperma de sus amigos en los cuerpos, para luego depositarlo en una hembra, mientras que los gansos forman vínculos homosexuales e incluso un "ménage a trois" cuando una hembra celosa les interrumpe.


La homosexualidad es común entre mamíferos, aves o insectos, y se ha observado hasta en 1.500 especies y documentado en 500 de ellas

En cualquier caso, la teoría de que las relaciones homosexuales se desarrollan cuando no hay individuos del otro sexo no permite explicar todos los casos. Especialistas de diversos zoológicos han documentado casos de delfines o pingüinos machos que copulan con otros machos, y que rechazan el apareamiento con las hembras de su especie. En el acuario de Florida se les buscó una hembra a los dos delfines que mantenían relaciones homosexuales, y uno de ellos por poco la mata. En el zoológico de Manhattan dos pingüinos machos ignoraron la presencia de sus nuevas compañeras y prefirieron incubar ellos mismos los huevos que se les puso a su disposición, tras haberlo intentado con piedras. Posteriormente, cuidaron perfectamente al retoño. Asimismo, también hay hembras homosexuales de muchas especies. En las gaviotas es frecuente que dos hembras busquen un macho, pongan los huevos en el mismo nido y los críen entre las dos.


Asimismo, diversos estudios sugieren que podría ser una estrategia de supervivencia, determinada por factores sociales. Una investigación sobre macacos hembras, con conductas bisexuales y un tanto promiscuas, sugirió que se trataba de una forma de excitar a los machos sexualmente inactivos.



Según un estudio realizado en ovejas de la Escuela de Medicina de la Universidad norteamericana de Oregón, la sexualidad animal podría estar determinada, entre otras variantes, por un nudo de nervios situado en el hipotálamo (una región del cerebro responsable de la producción de numerosas hormonas). Por ello, los científicos consideran que la selección sexual entre animales debería analizar todos los aspectos sociales y biológicos.



Asimismo, la bisexualidad también es muy frecuente, especialmente en primates superiores, lo que les permite aliviar tensiones, mantener al grupo unido, o como en el caso de los delfines, crear vínculos que favorecen la búsqueda y la protección de las hembras, algo de lo que se muestra convencida Janet Mann, profesora de biología y psicología de la Universidad de Georgetown.



Conductas violentas

La violencia también forma parte de muchas relaciones sexuales. En las especies en que los machos son muy agresivos, hasta llegar a matar a las crías, las hembras pueden optar por varias soluciones:
Eliminar a los machos casi por completo, como en algunas especies de peces
Buscar un protector que ahuyente al violento, como las leonas, las elefantas, la foca monje o la foca elefante
Irse con los menos violentos dejando que se maten entre ellos los más "brutos", como los carneros de Las Rocosas; o con el primero que llegue, como las grandes focas o las cabras porque, si no, los demás machos las matan
Ser más agresivas: Las tigresas usan al macho sólo para la reproducción, pudiendo dejarles ciegos después de un zarpazo. Por su parte, las chimpancés copulan con toda una fila de machos que esperan pacientes su turno. De esta manera, se aseguran quedar preñadas y evita que los machos puedan matar a las crías al no saber si son sus padres. Sin embargo, si no tienen carne, los chimpancés pueden comerse a las crías, que dependen de la ferocidad de sus madres
Asimismo, algunos investigadores han documentado casos de sexo coercitivo aparente, no sin ser objeto de interpretaciones controvertidas. Por ejemplo, se han observado grupos de delfines de nariz de botella o ánsares nivales acorralando a hembras de su especie con pretensiones sexuales. Asimismo, en Sudáfrica se han contemplado casos de elefantes machos jóvenes llevando a cabo supuestas violaciones de rinocerontes a los que asesinaban posteriormente.




Fuente: Alex Fernández Muerza

13.7.13

LA SEXUALIDAD EN LOS ANIMALES

El reino animal es capaz de desarrollar una sexualidad mucho más compleja de lo que se creía hace unos años


Los científicos están rompiendo con algunos de los mitos más populares del comportamiento sexual animal. A medida que las investigaciones avanzan, se sabe, entre otras cuestiones, que muchas especies consideradas monógamas pueden llegar a ser promiscuas, practican todo tipo de comportamientos sexuales, y se han observado relaciones homosexuales hasta en 1.500 especies. En cualquier caso, los expertos recuerdan que no se puede comparar la sexualidad humana y la del mundo animal.



Diversos sistemas de apareamiento



El comportamiento sexual de los animales es mucho más complejo y diverso de lo que se suele creer. Por ejemplo, los bonobos, los primates más cercanos genéticamente a los seres humanos, desarrollan una sexualidad y unos códigos de conducta muy variados. En una misma comunidad pueden convivir bonobos homosexuales, bisexuales y heterosexuales sin conflictos aparentes, con individuos de mayor o menor edad, y es la única especie, además de la humana, que copula cara a cara.

Asimismo, algunas parejas pueden ser duraderas, pero otros cambian de pareja sexual frecuentemente; las parejas homosexuales suelen adoptar y criar a miembros huérfanos o colaborar en la crianza con los grupos matriarcales; las hembras se masturban entre sí por diversión; las disputas jerárquicas entre machos suelen acaban en diversas caricias eróticas? Sin embargo, todavía no se conoce mucho de estos animales: Las constantes guerras que asolan su hábitat único, al sur del río Zaire, dificultan la labor de los investigadores.


Son muy frecuentes las relaciones "extra-matrimoniales" en parejas monógamas

Los zoólogos y biólogos diferencian entre monogamia social, sexual y genética. Así, son muy frecuentes las relaciones "extra-matrimoniales" en parejas monógamas. Según los investigadores David Barash y Judith Lipton, la promiscuidad es mayoritaria en los animales. En su libro "El mito de la monogamia" afirman que, gracias a las técnicas de ADN, se han encontrado águilas, gansos, cisnes, gibones, castores y distintas especies de aves, hasta ahora consideradas monógamas, con padres distintos a los que las cuidaban desde el nacimiento. Por ejemplo, un estudio de 180 especies de pájaros cantores socialmente monógamos descubrió que sólo el 10% era sexualmente monógamo.


Las relaciones poligámicas también son muy frecuentes, y se producen en todas sus combinaciones posibles, como la poliandria (una hembra se relaciona con dos o más machos) o la poliginandria (dos o más machos con dos o más hembras). La poliginia (un macho con dos o más hembras) es la poligamia más común entre vertebrados, y es por ejemplo el "estilo de vida" del ciervo, capaz de reunir a su alrededor un auténtico harén. No obstante, también hay espacio para la fidelidad absoluta: El albatros jamás vuelve a emparejarse si muere su pareja, al igual que la cigüeña blanca.



Y no todo es lujuria y desenfreno. Una especie de tortuga, por ejemplo, junta las patas si no desea aparearse. Si una delfín hembra no está dispuesta puede darle un golpe corto y seco en la cabeza o en el pene a su pretendiente. El "aquí te pillo y aquí te mato" tampoco es del agrado de la rana venenosa, que sólo cohabita debajo de un lecho de hojas, o de la hembra de un tipo de mosca que sólo satisface a su amante si ha ejecutado una danza nupcial con un velo hilado por él. Y en ocasiones, el incesto es el único sistema de procreación en especies como conejos o ratas o chimpancés.



Asimismo, también hay cabida para todo tipo de conductas maternales. La adopción de cachorros por hembras o incluso por machos, y a veces de especies distintas. Los cocodrilos son los mejores padres, encargados de llevar con la boca a sus crías de una en una hasta el nido previamente fabricado por él. Incluso hay tortugas que dejan que el cocodrilo lleve a sus crías al nido. Por su parte, las manadas de elefantes asumen un duelo colectivo cuando alguna de ellas pierde una cría.



Los científicos no pueden afirmar de manera concluyente que los animales encuentran "placentero" el sexo

Según Pilar Cristóbal, que acaba de publicar su octavo libro de ensayo "También los jabalíes se besan en la boca, y otras curiosidades sexuales del reino animal", "cuando son conductas agresivas se tiende a generalizar a todos los individuos de la especie. Cuando son tiernas, solidarias, cariñosas, se dice que es ese ejemplar concreto. Nos da miedo atribuir a los animales conductas que entendemos sólo humanas".


Las épocas de celo o periodos en los que las hembras están más mental y físicamente proclives al apareamiento, son comunes en muchas especies, aunque los comportamientos sexuales en estos animales también se producen fuera de estas épocas.



Por su parte, para demostrar que los animales tienen orgasmos, se han utilizado medidores para comprobar la aceleración de la respiración y del ritmo cardiaco. En cualquier caso, los científicos no pueden afirmar de manera concluyente que los animales encuentran "placentero" el sexo.



Fuente: Alex Fernández Muerza 

12.7.13

¿Y AHORA QUE? TRAS UNA HISTERECTOMIA



 ¿Y ahora qué? Esta es una de las grandes interrogantes que se presenta en la vida de las mujeres, y hasta de sus parejas, cuando se presenta la necesidad de realizar una histerectomía total o llamado a nivel popular un "vaciado". Esto por no tener claro lo que implica el extirpar el órgano que sirve de alojamiento a los bebés durante el embarazo, y principal protagonista en los ciclos menstruales: el útero.


   Muchas son las interrogantes que surgen en este momento tan importante para ambos: "Si no tengo útero, ¿Qué va a pasar?", "¿Cómo será la vida sexual?", "¿Seguiré sintiendo igual o menos?", "¿Tendré que utilizar hormonas?"



   La decisión de realizar una histerectomía (remoción del útero) nace de la necesidad de resolver un problema que presente la paciente. Existe una gama amplia de situaciones en donde es necesario llegar a este punto, entre ellas:



Patologías o alteraciones del cuello del útero (matriz)

Alteraciones en el cuerpo y otras partes del útero como los miomas o fibromas
Alteraciones en la capa interna del útero (endometrio) que causan sangrados anormales
Lesiones pre-cancerígenas o cancerígenas
Complicaciones luego de un parto o una cesárea
Dependiendo de los procedimientos que se realizan, sobreañadidos a la histerectomía, podría haber algunos cambios en la mujer. Esto es, si al momento de la cirugía:


1. Se realiza de manera total (Remoción tanto del cuerpo como cuello uterino).

2. Se extirpan los ovarios o no.
3. Se deja el cuello uterino o cérvix.
Si se realiza una histerectomía total (Cuerpo y Cuello Uterino).


   En el caso de que se realice la histerectomía total, lo que incluye todas las partes del útero (Cuerpo y cuello), pero no necesariamente los ovarios, permite que la mujer siga produciendo hormonas que continúan regularizando el balance hormonal necesario para la vida de la mujer, liberándola del uso de hormonas externas hasta el tiempo que las necesite de manera natura, si es que lo hace.



Si se extirpan los ovarios



   En el caso de que extirpen o saquen los ovarios, dependiendo de la edad en que sea realizada, es probable que se necesiten hormonas exógenas para suplir las que producían los ovarios funcionantes. A esta modalidad le agregamos la variante de que si solo se extirpa uno de los ovarios, el restante puede suplir por completo las necesidades hormonales de la mujer, mientras éste tenga vida útil.



Si se deja el cuello uterino o cérvix.



   También tenemos la posibilidad de que por una emergencia obstétrica, durante el parto o la cesárea, se deba realizar una histerectomía para poder salvar la vida de la paciente. En este caso, dependiendo de la técnica realizada, puede que no se extirpe el cuello del útero o cérvix, lo que dejaría a la mujer la necesidad de continuar realizándose sus Papanicolau periódicamente como le refiera su médico.




Sobre la vida sexual luego de una histerectomía



   Uno de los mayores temores de esta cirugía es sobre cómo será la vida sexual luego de la misma, y es preocupación tanto de la mujer como del hombre. En ese sentido podemos afirmar que la vida sexual de una mujer luego de una histerectomía continúa en lo delante de manera normal; esto así porque el órgano de copulación de la mujer es la vagina, la cual queda casi intacta en esta cirugía.



   Por otro lado, si nos vamos al aspecto psicológico, podríamos incluso tener una mejoría en su vida sexual, ya que en la mayoría de los casos, no tendrá tanta preocupación en cuanto a enfermedades como el cáncer del cuello, en actual incremento por la presencia del Virus del Papiloma Humano. De igual forma, tampoco va a tener que preocuparse por las menstruaciones, ni embarazos; por lo que en muchos casos la liberación de estas preocupaciones en la mujer producen un renacer o un disfrute más relajado de su sexualidad.



   Es un cambio muy importante el que ocurre en las mujeres a nivel físico, psicológico y emocional cuando se plantea la posibilidad de una operación en la que haya que extirpar sus órganos genitales internos, pero siempre debe ponerse delante el bienestar de la paciente ante la posibilidad de una enfermedad mayor en caso de no tomar la decisión en el tiempo correcto.



Autor: 

Dr.Juan B Fuertes Piantini
Ginecólogo-Obstetra


Centro de Obstetricia y Ginecología.

http://DrJuanFuertes.MedikaMag.com